El gato común europeo o mestizo
es un animal que tiene su origen en el gato salvaje africano (gato salvaje de
África y Oriente Próximo) que se extendió por Europa gracias a los romanos. Es
el gato más habitual en las casas por ser un animal principalmente de compañía.
Tiene el pelo corto, pero debido
al cruce con otras razas puede tenerlo largo. Aunque el tipo medio es negro
atigrado, se caracterizan por tener mezcla de colores, predominantemente blanco
y amarillo o naranja. Según sea su pelaje y color, se distinguen entre:
Atigrado o romano: Con las
típicas rayas oscuras y color pardo que distinguen a esta raza (ver foto de la
derecha).
Jaspeado o tabby: Posee tres
rayas oscuras a lo largo de la línea dorsal y en los costados, y una mancha en
forma de concha en tono anaranjado.
Monocolor: Negro, blanco o
anaranjado son los colores más comunes.
Bicolor: Mezcla de dos colores,
blanco y negro que también puede ser azul y blanco, rojo y blanco o crema y
blanco
Multicolor: Generalmente mezclas
de blanco, negro o rojo. Los tricolores y cuatricolores suelen ser hembras, y
en el caso de que haya un macho así, es muy probable que sea estéril.
Es capaz de adaptarse a múltiples
ambientes. Es inteligente, buen cazador -durante siglos se le ha utilizado como
cazador de ratones en los hogares- y cariñoso. Suele desconfiar de los
extraños, pero tiene buen carácter con sus amos y es fácil de educar.
Un carácter astuto y observador
El comportamiento de esta raza se
caracteriza por su gran capacidad de adaptación a diferentes circunstancias. Es
inteligente, buen cazador -de ahí el tradicional uso que se le ha dado como
cazador de ratones en las casas- y muy cariñoso. Normalmente son tímidos y
desconfían de los extraños, pero de buen carácter para los dueños y fácil de
educar.
En su trato con el hombre, los
gatos europeos han desarrollado un carácter muy peculiar, de fuerte
temperamento. Su cría y trabajos domésticos le han ido convirtiendo, cada vez
más, en un animal menos individualista y más próximo a la familia.
En el caso del gato común europeo,
suele vivir unos quince años. A partir de los 19 meses se considera que esta
raza se encuentra en la edad adulta, siendo la etapa púber, entre los 11 y los
18 meses.
Este felino no requiere excesivos
cuidados. Es un animal muy agradecido y fuerte, resistente a las enfermedades,
juguetón y sociable, que en poco tiempo será el mejor amigo toda la familia.
Siglos de convivencia con el hombre le avalan.