martes, 4 de junio de 2013



El gato común europeo o mestizo es un animal que tiene su origen en el gato salvaje africano (gato salvaje de África y Oriente Próximo) que se extendió por Europa gracias a los romanos. Es el gato más habitual en las casas por ser un animal principalmente de compañía.

Tiene el pelo corto, pero debido al cruce con otras razas puede tenerlo largo. Aunque el tipo medio es negro atigrado, se caracterizan por tener mezcla de colores, predominantemente blanco y amarillo o naranja. Según sea su pelaje y color, se distinguen entre:

Atigrado o romano: Con las típicas rayas oscuras y color pardo que distinguen a esta raza (ver foto de la derecha).

Jaspeado o tabby: Posee tres rayas oscuras a lo largo de la línea dorsal y en los costados, y una mancha en forma de concha en tono anaranjado.

Monocolor: Negro, blanco o anaranjado son los colores más comunes.

Bicolor: Mezcla de dos colores, blanco y negro que también puede ser azul y blanco, rojo y blanco o crema y blanco

Multicolor: Generalmente mezclas de blanco, negro o rojo. Los tricolores y cuatricolores suelen ser hembras, y en el caso de que haya un macho así, es muy probable que sea estéril.

Es capaz de adaptarse a múltiples ambientes. Es inteligente, buen cazador -durante siglos se le ha utilizado como cazador de ratones en los hogares- y cariñoso. Suele desconfiar de los extraños, pero tiene buen carácter con sus amos y es fácil de educar.







Un carácter astuto y observador

El comportamiento de esta raza se caracteriza por su gran capacidad de adaptación a diferentes circunstancias. Es inteligente, buen cazador -de ahí el tradicional uso que se le ha dado como cazador de ratones en las casas- y muy cariñoso. Normalmente son tímidos y desconfían de los extraños, pero de buen carácter para los dueños y fácil de educar.

 

En su trato con el hombre, los gatos europeos han desarrollado un carácter muy peculiar, de fuerte temperamento. Su cría y trabajos domésticos le han ido convirtiendo, cada vez más, en un animal menos individualista y más próximo a la familia.
En el caso del gato común europeo, suele vivir unos quince años. A partir de los 19 meses se considera que esta raza se encuentra en la edad adulta, siendo la etapa púber, entre los 11 y los 18 meses.
Este felino no requiere excesivos cuidados. Es un animal muy agradecido y fuerte, resistente a las enfermedades, juguetón y sociable, que en poco tiempo será el mejor amigo toda la familia. Siglos de convivencia con el hombre le avalan.
 

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